El responsable arbitral de la UEFA, Roberto Rosetti, ha anunciado nuevas medidas para el uso del VAR en competiciones europeas que comenzarán a aplicarse en esta temporada. El objetivo principal es limitar las intervenciones a errores claros y evidentes, evitando revisiones microscópicas que puedan alterar el ritmo natural del juego.
Rosetti, con experiencia en la implementación del VAR desde 2014 en Italia, España y Alemania, destaca la importancia de devolver al árbitro el protagonismo en la toma de decisiones en el campo, utilizando el VAR únicamente para corregir errores flagrantes. Señala que las revisiones que superen los 90 segundos pueden afectar la credibilidad del sistema y se trabaja en una revisión estándar para agilizar el proceso.
Entre las novedades se incluyen medidas para reducir el tiempo de pérdida durante el juego, nuevas normas para saques y sustituciones que limitan excesos en demoras, y la aplicación del VAR para corregir tarjetas rojas erróneas, especialmente segundas amarillas injustificadas, situación que puede afectar el desarrollo y resultado de un partido.
Además, se implementará una nueva guía denominada Clear Line, desarrollada en colaboración con jefes arbitrales de las principales federaciones europeas, que permitirá uniformizar los criterios sobre cuándo y cómo debe intervenir el VAR. Este documento está disponible para jugadores, entrenadores, periodistas y aficionados, y pretende facilitar una comprensión común sobre los límites y usos del sistema.
Respecto a la Ley Vinicius, la UEFA no aplicará la tarjeta roja automática cuando un jugador cubra su boca al realizar comentarios discriminatorios, dejando esas sanciones para el comité disciplinario tras investigaciones posteriores. Tampoco instaurará la pausa obligatoria de hidratación en todos los partidos, decisión que queda en manos de los organizadores y del delegado de UEFA encargado de la medición de temperatura.
Finalmente, Rosetti se muestra contrario a que los entrenadores puedan solicitar revisiones mediante VAR, una práctica que ha sido probada en España e Italia y que UEFA considera que puede abrir uso especulativo y no favorece un arbitraje profesional.
Estas medidas buscan mejorar la consistencia y percepción del VAR, apoyando la continuidad del fútbol con arbitrajes claros y rápidos que reduzcan interrupciones innecesarias, adaptándose a las particularidades de las competiciones europeas y manteniendo la uniformidad en la interpretación y aplicación en las diferentes ligas nacionales que participan en torneos UEFA.


