Miguel Ángel Ruiz, del PP, deberá declarar ante la Justicia el 25 de noviembre junto a dos concejales de su equipo de Gobierno. Una empleada municipal denuncia presuntos episodios de hostigamiento, humillaciones e injerencias en su trabajo.
El alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz (PP), tendrá que comparecer ante la Justicia por una denuncia de presunto acoso laboral presentada por una funcionaria municipal. El procedimiento también afecta a dos concejales de su equipo de Gobierno, que han sido citados en calidad de investigados.
La decisión judicial abre un nuevo frente para el Gobierno municipal de Puertollano, que se enfrenta a unas acusaciones especialmente delicadas por afectar a las relaciones laborales dentro de la propia Administración pública.
La denunciante atribuye al regidor y a los dos ediles un supuesto «hostigamiento reiterado», además de «actitudes vejatorias» e «injerencias» en el desempeño de sus funciones. La Justicia deberá determinar si los hechos denunciados tienen relevancia penal y si existen responsabilidades individuales.
La citación judicial está prevista para el 25 de noviembre de 2026. Hasta entonces, el procedimiento se encuentra en una fase de investigación y las acusaciones todavía deben ser acreditadas.
Miguel Ángel Ruiz, citado como investigado por presunto acoso laboral
La sección civil y de instrucción del Tribunal de Instancia de Puertollano, en la provincia de Ciudad Real, ha citado al alcalde, Miguel Ángel Ruiz, para que declare como investigado por un presunto delito de acoso laboral contra una trabajadora municipal.
El regidor, que gobierna la localidad desde 2023 bajo las siglas del Partido Popular, tendrá que responder ante la autoridad judicial por los hechos que recoge la denuncia.
La causa no afecta únicamente al alcalde. También han sido citados José Antonio Barba, primer teniente de alcalde y responsable de Seguridad Ciudadana, Planificación, Urbanismo y Limpieza, y Javier Trujillo, concejal de Obras, Mantenimiento y Deportes.
La investigación judicial deberá esclarecer la participación que presuntamente tuvo cada uno de los tres responsables municipales en los hechos denunciados.
La citación como investigados no equivale a una condena ni demuestra que se haya cometido un delito. Los tres tienen derecho a la presunción de inocencia durante todo el procedimiento.
Una funcionaria denuncia hostigamiento reiterado y actitudes vejatorias
El origen del procedimiento se encuentra en la denuncia presentada por una funcionaria del Ayuntamiento de Puertollano, que atribuye a los responsables municipales una serie de comportamientos que considera constitutivos de acoso laboral.
Entre las conductas denunciadas figuran tres aspectos principales:
- Hostigamiento reiterado: la empleada sostiene que habría sufrido comportamientos de presión continuados.
- Actitudes vejatorias: la denuncia recoge presuntas actuaciones que la funcionaria considera humillantes o degradantes.
- Injerencias profesionales: la trabajadora también señala supuestas interferencias en el desarrollo de sus funciones dentro del Ayuntamiento.
Estas acusaciones sitúan el foco en las relaciones entre los cargos políticos y el personal funcionario de la Administración local.
La investigación tendrá que determinar si las actuaciones denunciadas ocurrieron, si pueden atribuirse a los responsables señalados y si reúnen los requisitos legales para constituir un delito de acoso laboral.
Por el momento, la información disponible no permite establecer la duración exacta de los episodios denunciados ni detallar todas las actuaciones que forman parte de la causa.
Dos concejales del PP también tendrán que declarar
La investigación judicial alcanza a otros dos integrantes del equipo de Gobierno de Miguel Ángel Ruiz.
José Antonio Barba, primer teniente de alcalde, ocupa varias áreas de responsabilidad municipal, entre ellas Seguridad Ciudadana y Urbanismo. Por su parte, Javier Trujillo está al frente de Obras, Mantenimiento y Deportes.
La inclusión de ambos concejales en el procedimiento amplía el alcance político de la denuncia, ya que no se limita a la actuación del alcalde, sino que también examina el comportamiento de otros miembros del Ejecutivo local.
La declaración de los tres investigados permitirá al juzgado escuchar sus respectivas versiones sobre los hechos denunciados. También será relevante la documentación que pueda incorporarse al procedimiento y las pruebas que se practiquen durante la instrucción.
La investigación judicial pone el foco en el Ayuntamiento
El caso plantea interrogantes sobre el funcionamiento interno del Ayuntamiento de Puertollano y las relaciones entre los responsables políticos y los trabajadores municipales.
Los funcionarios públicos desempeñan sus funciones bajo principios de legalidad, imparcialidad y servicio al interés general. Las posibles conductas de acoso laboral dentro de una Administración deben investigarse con garantías, tanto para proteger a los trabajadores como para respetar los derechos de las personas denunciadas.
En este caso, será el órgano judicial el que determine si los comportamientos descritos por la funcionaria constituyen un delito o si, por el contrario, no existen elementos suficientes para continuar con la causa.
La relevancia del procedimiento también reside en que los investigados ocupan puestos de responsabilidad política y administrativa en el municipio.
El 25 de noviembre, una fecha clave para el procedimiento
La citación de Miguel Ángel Ruiz, José Antonio Barba y Javier Trujillo para el 25 de noviembre constituye el próximo hito conocido de la causa.
Las declaraciones permitirán conocer las explicaciones de los investigados y contribuirán al esclarecimiento de los hechos que denuncia la funcionaria.
No obstante, la comparecencia judicial no implica que exista una decisión sobre su culpabilidad. El procedimiento deberá seguir su curso y respetar las garantías procesales de todas las partes.
Tampoco debe confundirse la condición de investigado con una acusación formal que haya desembocado en una condena.
Un caso con consecuencias políticas para Puertollano
La investigación supone un nuevo foco de atención sobre el Gobierno municipal del Partido Popular en Puertollano. La denuncia afecta directamente al alcalde y a dos concejales con responsabilidades relevantes en la gestión local.
La evolución del procedimiento determinará el alcance de las consecuencias judiciales y políticas que puedan derivarse de los hechos.
Por ahora, el elemento central es la denuncia de una funcionaria que atribuye a tres cargos municipales presuntas conductas de hostigamiento, humillación e interferencia profesional.
La Justicia tendrá que esclarecer qué ocurrió, qué responsabilidad corresponde a cada investigado y si los hechos denunciados constituyen un delito. Hasta que exista una resolución judicial, debe prevalecer la presunción de inocencia.


