Los vecinos de la urbanización denuncian contenedores desbordados y malos olores en pleno agosto; el Ayuntamiento recuerda la ordenanza de residuos vigente desde 2004.
Oropesa del Mar figura entre los tres municipios españoles de más de 10.000 habitantes cuya población proporcionalmente más crece cada mes de agosto, según un análisis de Público basado en los datos de turismo del Instituto Nacional de Estadística (INE) obtenidos mediante geolocalización de telefonía móvil. Esa presión demográfica estival explica, en buena medida, la queja que se repite cada verano entre los residentes de Marina d’Or: contenedores desbordados, malos olores y muebles abandonados en plena vía pública. El Ayuntamiento remite a la ordenanza municipal de residuos urbanos y limpieza viaria, en vigor desde el 8 de junio de 2004, que fija el horario de depósito de basura entre las 20.00 y las 23.00 horas y contempla multas de hasta 750 euros para quien la incumpla.
Marina d’Or, la urbanización que multiplica la población de Oropesa
Oropesa del Mar contaba en 2025 con 12.640 habitantes censados, según el Instituto Nacional de Estadística. Es una cifra que durante los meses de verano se dispara por el peso del macrocomplejo turístico Marina d’Or, motor del crecimiento demográfico del municipio desde finales del siglo XX.
La magnitud del fenómeno no es nueva. Ya en 2019, elDiario.es cifraba en más de 55.000 personas la población que llegaba a albergar la localidad en temporada alta, frente a los cerca de 8.800 habitantes entonces censados, un salto de más de seis veces. El propio análisis de Público, correspondiente a 2024, sitúa a Oropesa del Mar en el podio nacional —junto a Salou (Tarragona) y Castell-Platja d’Aro (Girona)— entre los municipios grandes que más multiplican su censo cada agosto.
Ese aumento de población no viene acompañado, según los vecinos, de un refuerzo proporcional del servicio de recogida. Es la ecuación que, verano tras verano, coloca a los contenedores de la zona turística en el centro de las quejas municipales.
Qué dice la ordenanza y qué puede sancionar el Ayuntamiento
La norma que regula la limpieza viaria en Oropesa del Mar es la Ordenanza Reguladora de los Residuos Urbanos y de la Limpieza Viaria, aprobada inicialmente por el Pleno el 25 de febrero de 2004, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Castellón nº 61 el 20 de mayo de 2004 y en vigor desde el 8 de junio de ese mismo año. Dos décadas después, sigue siendo el marco legal que se invoca cada verano.
El artículo 36.2 fija el horario de depósito de basura domiciliaria entre las 20.00 y las 23.00 horas durante todo el año, salvo que el Ayuntamiento establezca otra cosa. El artículo 36.3 obliga a los usuarios a abstenerse de depositar bolsas fuera de esos horarios, y el artículo 36.4 prohíbe expresamente dejar basura junto al contenedor o sobre su tapa cuando este ya no admite más residuos, precisamente la escena que más repiten las fotografías de vecinos en la zona de Marina d’Or.
Sobre los objetos voluminosos, el artículo 41.2 establece que los muebles y enseres inservibles deben depositarse en la fachada del domicilio —nunca dentro de un contenedor ni en sus inmediaciones— y prohíbe su abandono en la vía pública. El artículo 42 regula el servicio de recogida a domicilio: en temporada alta (del 15 de junio al 15 de septiembre) opera todos los días salvo domingos y festivos, y los objetos deben sacarse entre las 21.00 y las 23.00 horas del día anterior a la recogida, previa llamada al Ayuntamiento.
El incumplimiento de estas normas se tipifica como infracción leve en los artículos 89.1.a) —depositar residuos incumpliendo horarios y lugares— y 89.1.t) —abandonar muebles o enseres en la vía pública—, ambos redactados en esos términos literales en el texto de la ordenanza. Las infracciones leves pueden sancionarse con multas de hasta 750 euros, según ha confirmado en repetidas ocasiones el propio Ayuntamiento de Oropesa del Mar; las graves alcanzan los 1.500 euros y las muy graves, los 3.000, mientras que la reincidencia en una infracción leve la convierte en grave.
Un problema que los vecinos llevan años señalando
La acumulación de basura en los contenedores no es una queja puntual de este verano. En 2020, la entonces alcaldesa de Oropesa del Mar, María Jiménez, reconoció al anunciar una reforma del sistema de atención vecinal que había encontrado «más de 400 quejas formuladas durante la legislatura pasada que están sin responder», muchas de ellas relacionadas con la acumulación de basura en los contenedores, según recogió Castellonplaza.
Publicaciones locales como Todo Oropesa han recogido de forma recurrente testimonios de residentes de las avenidas próximas a Marina d’Or —en particular de la zona de la avenida de Columbretes— que señalan horarios de recogida nocturnos que interrumpen el descanso y una dotación de contenedores insuficiente para el volumen de basura y envases que se genera en julio y agosto, lo que provoca que buena parte de los residuos termine en el suelo.
El propio Ayuntamiento ha reconocido el patrón: ya en 2019 lanzó la campaña «La basura tiene las horas contadas», con reparto de carteles en las zonas más afectadas del municipio, y en 2022 puso en marcha un servicio reforzado de recogida de escombros ante la persistencia del problema. El Consistorio actual, con Rafael Albert (PP) al frente desde junio de 2025 en coalición con Vox y Ciudadanos, mantiene vigente esa misma ordenanza aprobada por corporaciones anteriores.
Castellón no es un caso aislado: el verano dispara la basura en toda la costa
El fenómeno que golpea a Marina d’Or no es exclusivo de Oropesa. Según un informe de la empresa de gestión de residuos Urbaser publicado el 13 de agosto de 2026, el verano concentra más del 40% de los residuos que se generan durante todo el año en las zonas costeras españolas, un incremento que obliga a adaptar horarios y refuerzos de personal en plena ola de calor.
Oropesa del Mar pertenece al Consorcio de Residuos C1, que gestiona la valorización y eliminación de residuos de 49 municipios del norte de la provincia de Castellón. Un informe de Castellonplaza de 2024 situaba precisamente a Oropesa del Mar entre los municipios de ese consorcio que más destacaron en la recogida selectiva de vidrio durante la temporada estival, lo que confirma que el reto no es solo de civismo, sino también de capacidad logística frente a una población que se multiplica en pocas semanas.
La tensión no se limita a Castellón. Esta misma semana, la localidad alicantina de Calp arrastra una huelga del servicio de basuras que ha generado peticiones de los grupos de la oposición para que el gobierno municipal explique su plan de contingencia, un episodio distinto en su origen —un conflicto laboral, no un problema de civismo o de dotación de contenedores— pero que ilustra hasta qué punto la gestión de residuos se ha convertido este verano en un asunto sensible para los ayuntamientos de la costa valenciana.
Qué puede cambiar de cara a los próximos veranos
El Ayuntamiento de Oropesa del Mar cuenta con herramientas que van más allá de la sanción: un ecoparque fijo en la calle José Rivera Forner y un ecoparque móvil que opera los miércoles y jueves, además del servicio telefónico de recogida de muebles y enseres regulado en el artículo 41.3 de la ordenanza. La pregunta que persiste, verano tras verano, es si esos recursos están dimensionados para una población que se multiplica varias veces sobre el censo real durante julio y agosto.
Con el verano de 2026 todavía en su tramo final, cabe esperar que el Consistorio mantenga la vigilancia policial y la política de sanciones ya anunciada, mientras cientos de reclamaciones vecinales —muchas de ellas heredadas de legislaturas anteriores, según reconoció la propia Alcaldía— siguen a la espera de una solución estructural que no dependa únicamente de multas.



